El Gobierno ha denominado al 2010 como el año de la solidaridad. Suena acertado, considerando que muchas personas, en su mayoría jóvenes, trabajan de manera voluntaria buscando mejorar la situación de algunas comunidades. Para experimentar esta ola de buena voluntad, Yader Luna se unió al movimiento.
Una lluvia intensa y ráfagas de viento trajeron la peor catástrofe que doña Elizabeth Acuña ha vivido. En un par de minutos, un tornado se llevó todo lo que tenía. No era mucho. Una casa de retazos de cartón, tablas, hojas viejas de zinc, y algunos enseres modestos. Pero era todo lo que tenía.
A pocos días de ocurrido este desastre, esta mujer de 30 años dice encontrarse “manos al aire”. Ella y sus tres hijos no tienen nada. Están posando en la casa de su cuñada, y para colmo de males, su hija pequeña padece de epilepsia.
Acuña, su esposo, su hijo mayor y sus dos niñas pequeñas, son de los pocos que perdieron todo y decidieron quedarse en el Asentamiento “Marvin Salazar” ubicado en Tipitapa. La mayoría decidió irse.
Dice —al igual que muchos pobladores— que las autoridades de la Alcaldía llegaron un día con promesas y no han vuelto con nada.
Apenas ha pasado una semana de que el tornado les cambiara su vida. La ayuda vendrá de una fuente inesperada.
Sábado primero de mayo. Nueve de la mañana. La mejor forma de celebrar el día internacional del trabajador, es trabajando. Eso decidí hacer este año. Pero no estoy sólo en este barco.

Hoy formo parte de un grupo de 15 jóvenes de Un Techo para Mí País, que visitará el Asentamiento “Marvin Salazar”. Un día después del tornado, ya estos jóvenes estaban visitando el lugar y buscando qué hacer para poder ayudarles.
Este caserío de calles de tierra está ubicado a escasos metros de la carretera. Tiene aproximadamente 2,500 casas. Es como un pequeño municipio —bromea uno de los muchachos.
La mañana es fresca. A lo lejos una nube negra empieza a avanzar. Es el anuncio de la lluvia. Una llamada al celular me indica que en Managua llueve fuerte. Aquí pequeñas ráfagas de viento empiezan a llegar.
“Ya viene la tormenta”, me dice sonriendo un niño mientras corre tras tres mujeres que cargan baldes de agua del único pozo que suministra a toda esta población.
Se harán encuestas a los pobladores para saber quiénes pueden ser candidatos para construirles su casa. Como dice el refrán popular: muchos son los diablos, pero poca el agua bendita. Solamente se pueden construir 30 viviendas. Una cantidad insuficiente para la necesidad. Una gota de agua en un desierto. Pero de gota en gota…
Viernes 26 de marzo. El calor es insoportable. Nos dirigimos en un bus hacia León. Durante un fin de semana, un grupo de jóvenes construirá 30 viviendas en asentamientos de León y Chinandega.

Nos dividimos en grupos y nos repartimos una casa por cada diez voluntarios. Dos salvadoreños y ocho nicaragüenses vamos a construir la vivienda que ocupará doña Petrona Morales y don Bayardo Chavarría.
Ellos y sus tres hijas: Adriana, Teresa y Valentina serán nuestra nueva familia.
Las bases de la casa se construyen primero. Al mediodía, el calor y el cansancio nos agobia. Cualquiera podría “tirar la toalla” en ese momento. Pero la mirada de la familia nos anima.
Sentados en el suelo, empezamos a almorzar. Una sombra es el mayor tesoro en este lugar soleado de León. Empezamos a conocernos entre los miembros de mi cuadrilla. El primer día llegó a su fin.
Fotos por aquí, fotos por allá. El segundo día ya empezó. Se empieza a clavar el piso y aún falta mucho trabajo. Luego se colocan las paredes, el esfuerzo fatiga a cualquiera.
Mi jefa de cuadrilla es Ana Thomas, una joven arquitecta. Ella sabe que muchos miran a “Techo” como una organización de “niños fresa”.
“Es una imagen mala que se tiene, porque cuando alguien viene sabe que no se trata de un club social, se trata de gente que tiene consciencia de trabajar y retribuirles a los demás un poco”, comenta.
Muchos voluntarios, la mayoría son estudiantes de arquitectura, pero también hay estudiantes de otras carreras.
Antes de venir a las construcciones coleccioné impresiones de muchas personas. Muchas coinciden con lo que Thomas refiere.
Pero durante el descanso nocturno de la segunda noche, un joven llamado Jimmy Rodríguez se encarga de aclararnos a todos cómo es esa situación. Él es hijo de una señora que fue beneficiada con una de las casas de Un Techo para Mí País, y desde ese momento se convirtió en voluntario.
“Sí pensamos que no vamos a salir de ese hoyo, no lo vamos a hacer”, dice este joven delgado. Los demás empezamos a aplaudir. Emociona a todos.
Jimmy —solo así lo conocen todos— asegura que sabe que muchos creen que a las construcciones vienen “chavalos de reales” pero sabe que no es solamente así.
“Yo rompí esa barrera que divide ese mundo, su mundo (nos dice), porque tenemos que romper ese pensamiento, porque sí en mi hay una necesidad, en otros hay más necesidad de amor”, concluye.
La mayoría de voluntarios de esta construcción son nuevos. De alguna manera hay bastante deserción de una jornada a otra.
“Los que vienen por farándula muchas veces no regresan, pero la mayoría viene por curiosidad y algunos se enamoran de este proyecto”, refiere Raquel Barrios, una de las directoras de Un Techo para Mí País, Nicaragua.

Las viviendas están valoradas en 2 mil dólares y los beneficiarios tienen que aportar 2 mil córdobas.
“Es para darles a entender que no todo es regalado”, insiste Barrios. Los recursos con que se mantiene esta organización son donaciones de organismos internaciones, de empresas nacionales y de sus colectas.
Cada voluntario paga un registro para cada construcción, que equivale al transporte, alimentación y una camiseta de que se convierte en todo un artículo de colección.
“¡Tengo chistata!” —grita Luis Vargas, uno de los jefes de la construcción. Luego se van sumando otros más hasta que llega mi turno. El calor, el trabajo bajo el sol y la deshidratación hacen que la mayoría padezca este mal.
“Se llama mal de orina”, insiste Eduardo Artiga, el voluntario salvadoreño.
Después de colocar los paneles que forman las paredes de las casas, se empiezan a clavar las estructuras que soportaran las láminas de zinc.
El calor arriba de la casa se multiplica y cuando se empieza a clavar, el sudor cae a chorros por todo el cuerpo. Beber mucha agua es la recomendación mayor.
A mí me toca quedarme abajo pasando las láminas de zinc. A la vez empezamos a colocar puertas y ventanas.
Y al fin la casa estaba terminada al tercer día. Lista para inaugurarla. Empezamos a decorar con globos y a escribir unas sencillas pero sentidas palabras para la familia que nos recibió con esperanza, sencillez y amabilidad.
“Gracias por enseñarme muchas cosas y ser unas personas tan valientes”, dice Ana Lorena Sequeira. De inmediato empieza a llorar. Y como la chistata, las lágrimas se contagian entre el resto de la cuadrillla.
Lee también:
Turismo atrae cooperación. Ayudando a educar
Estos trabajos fueron posibles gracias a una beca del Fondo de Apoyo al Periodismo Independiente.
Librexpresión
Paso de Cebra
La Brújula TV
Fútbol en letras
Desde mi ventana
Bitácora
Cultura Digital
Desde la Redacción

SE COMENTA
Escrito por 'ccc' sobre 'La bestia de los migrantes'
Escrito por 'Christopher Ramírez' sobre 'Las 12 Películas más esperadas para el 2012'
Escrito por 'carlos luis martinez' sobre 'La Vida de los Otros, una película que retrata a la Stasi'
Escrito por 'Iván Cruz Piña' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'Iván Cruz Piña' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'Ivan alain castañeda ruiz ' sobre 'Historias de becados: "Estudiar, viajar y crecer"'
Escrito por 'Gerardo Huerta' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'matias' sobre 'En Argentina el "maradonismo" ya es una religión'
Escrito por 'Jazmín' sobre '¿Amor!'
Escrito por 'Diana' sobre 'Salvando a las tortugas'
Escrito por 'BOSCO' sobre '¿En qué universidad estudiar?'
Escrito por 'Alvaro Matilde' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'Eddy Ferrey ' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'francisco jose garay' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'Angela Matilde' sobre '¿Dónde está el trabajo?'
Escrito por 'natalia duarte' sobre '¿Cuánto dura el amor?'
Escrito por 'Mario Garcia Romero' sobre '2009: ¿Año 30 de la Revolución?'
Escrito por 'Roberto Bermudez' sobre '¿Es posible rescatarlas todas?'
Escrito por 'Darling Moreno' sobre 'Salvando a las tortugas'
Escrito por 'Cristopher Wallace' sobre 'Salvando a las tortugas'