El trágico sismo de Haití volvió a poner en circulación una correo electrónico con una presentación que da consejos acerca de qué hacer en caso de un terremoto. Pero según varias fuentes, esos consejos podrían resultar peligrosos e incluso fatales.
En el caso de Managua la pregunta no parece ser si, sino cuando.
Dieciocho fallas sísmicas atraviesan la capital nicaragüense, que ya fue completamente devastada por un terremoto en marzo de 1931 y por otro en diciembre de 1972.
Y los expertos estiman que Managua está condenada a experimentar movimientos telúricos de alguna magnitud cada cincuenta años, o menos.
El último gran terremoto, en 1972, alcanzó los 6.2 grados en la escala de Richter y provocó en su oportunidad más de 10 mil muertos.
Y según las autoridades del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), en caso de producirse un sismo similar en la actualidad los muertos probablemente superarían los 30 mil.
La institución también estima en más de 123 mil el número de posibles heridos, y anticipa más de 317 mil damnificados.
La principal razón: a pesar de las dolorosas experiencias previas, buena parte de las edificaciones de la capital aún no están capacitadas para resistir fuertes sismos.
Preparados para lo peor
Efectivamente, antes del 2003, el Reglamento de Construcción vigente para la capital no incluía suficientes medidas para intentar hacer frente a este tipo de fenómenos.
Y a menudo la pobreza y la falta de capacidad de supervisión, agravada por la corrupción, hacen que algunas nuevas construcciones tampoco cumplan con el reglamento.
Así, en las estimaciones de Sinapred, el número de casas y edificios destruidos y semidestruidos como consecuencia de un terremoto en la capital, asciende a 52 mil 884, lo que como ya se indicó se traduciría en más de un cuarto de millón de damnificados.
El Sinapred, en cualquier caso, no existe nada más para contar los muertos y daños.
De hecho, estas cifras son nada más la base de su Plan de Contingencia ante Terremotos, que establece claramente las responsabilidades de las diferentes agencias de Defensa Civil en las necesarias labores de búsqueda, salvamento y rescate de los posibles sobrevivientes en caso de desastre.
El plan también incluye medidas para la atención de damnificados y heridos -indicando donde se deben levantar los refugios y hospitales alternativos-, para el manejo de cadáveres, la repartición de asistencia humanitaria y la limpieza de calles, entre otras tareas.
Periódicamente, las agencias del sistema de Defensa Civil -que incluyen al ejército, la policía, la Cruz Roja y los bomberos, entre otros- realizan simulacros para garantizar que estarán preparados.
Y muchas escuelas incluyen entre sus actividades ejercicios de evacuación que tienen como objetivo preparar a los alumnos ante la eventualidad.
La capacidad real de respuesta de las instituciones, sin embargo, dependerá de la magnitud del posible sismo.
Y la pregunta es ¿qué tan preparada está de verdad la sociedad nicaragüense para una de estas catástrofes? Vos, por ejemplo, ¿sabrías como comportarte?
Los consejos de la red
Si tenés Internet lo más seguro es que a estas alturas, y como resultado del trágico sismo en Haití, ya recibiste -y probablemente reenviaste- un correo titulado "Que hacer en un terremoto".
Este incluye una presentación del método de sobrevivencia "El triángulo de la vida" de Doug Copp, quien se presenta como un rescatista experto en situaciones de desastre.
Según Copp, en caso de terremoto, el instinto natural de mucha gente es buscar protección debajo de algún mueble u objeto, como escritorios, camas o incluso autos.
Pero esto, según el director de American Rescue Team International, puede resultar fatal.
"Cuando un edificio colapsa, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos" se lee en la presentación, que sin embargo hace notar que al lado de los objetos aplastados por lo general se genera un espacio vacío que Copp llama "triángulo de la vida".
Su recomendación por tanto es no buscar resguardo debajo de ningún objeto, sino al lado de los mismos, asumiendo para ello la posición fetal.
"Si usted está en su cama durante la noche y sucede un terremoto, simplemente ruede hacia el suelo. Un espacio vacío existe ya alrededor de su cama... Si está dentro de un carro, salga del mismo y siéntese o acuéstese al lado del mismo. Sea lo que sea que caiga sobre el auto, siempre dejará un espacio vacío a sus lados" se dice por ejemplo en la presentación.
En la misma también se desmiente la utilidad de colocarse en los marcos de las puertas en caso de temblor.
Y se sugiere que lo más seguro es abandonar rápidamente un edificio que tiembla.
Utilidad cuestionada
Muchas de las recomendaciones parecen lógicas, y las credenciales de Doug Copp, quien afirma haber estado dentro de 875 edificios colapsados y trabajado en grupos de rescate en más de 60 países, colaborando con la ONU, la OEA y UNICEF resultan impresionantes.
Sin embargo, las afirmaciones de Copp no son avaladas por fuentes independientes. Y su misma credibilidad profesional también ha sido gravemente cuestionada.
Más preocupante aún, expertos internacionales y organismos especializados describen algunas de sus recomendaciones como peligrosas y potencialmente fatales.
Por ejemplo, la principal afirmación contenida en la presentación de Copp, el sustento de su teoría de los "triágulos de la vida" es que "cualquier persona que trate de cubrirse o colocarse debajo de algo, cuando un edificio caiga, es aplastado".
Pero esto, dice la Dra. Marla Petal, una especialista en prevención de desastres de la universidad de Bogaziçi, en Turquía (uno de los países incluidos entre las supuestas evidencias de la presentación de Copp), sólo es cierto en caso de los edificios que colapsan casi verticalmente, produciendo lo que los expertos llaman "efecto panqueque".
Y eso, explica, no es muy común.
"Hay por lo menos otros cuatro grandes tipos de colapso" explica la experta, quien afirma que menos del 3 por ciento de los edificios afectados por un terremoto registrado en 1999 en la ciudad turca de Kocaeli, por ejemplo, experimentaron el efecto panqueque.
Petal advierte además que el "experimento" realizado por Copp aprovechando la demolición de un edificio en Turquía, que este menciona como evidencia irrefutable de su teoría, no es científicamente confiable.
"La experiencia (que según la presentación que circula por Internet vendría a probar la utilidad del método de los "triángulos de la vida") se hizo con 20 maniquíes" se explica ahí.
"10 de ellos fueron colocados en lugares que hasta ahora se usaban como posibles lugares seguros. Los otros 10 fueron colocados en "El triángulo de vida". Se hizo explotar el edificio y al entrar vimos que los primeros 10 maniquíes estaban destrozados y los otros, situados en el "El triángulo de vida" estaban en perfectas condiciones" se afirma.
El problema, sin embargo, es que el edificio no se explotó simulando un terremoto.
"Y los terremotos vienen en olas, producen movimientos laterales. Causan daños y consecuencias muy diferentes a los que se produjeron en este caso" explica Petal.
Ni ella, ni los muchos otros críticos de Copp niegan la existencia de los "triángulos de la vida". Pero el problema, sostienen, es que no es posible anticipar donde se formaran.
De hecho, los objetos pesados al lado de los cuales Copp sugiere buscar resguardo pueden desplazarse durante un movimiento de tierra y terminar aplastándose contra una pared.
Apegarse a la ciencia
Por eso, según la Dra. Petal, muchas de las observaciones de Copp no pueden considerarse sino hipótesis. Y en algunos casos son simples mentiras o medio-verdades.
Para la científica, extrapolar recomendaciones "universales" a partir de unos pocos ejemplos aislados, como hace Copp, es altamente irresponsable.
"Haber encontrado a 10 personas vivas al lado de un refrigerador después de un terremoto no debería traducirse en una recomendación de colocarse al lado de uno de estos aparatos a menos que se sabe que pasó con el resto de refrigeradores, en todos los casos" explica.
La Cruz Roja Americana, por su parte, hace notar que las observaciones de Copp parecen basarse en experiencias y observaciones conducidas en países con pobres estándares de construcción, en las que la posibilidad de un colapso total de un edificio son mucho mayores que en los Estados Unidos.
Pero cuando los edificios son resistentes, o los sismos no son lo suficientemente fuertes para derrumbarlos, los principales riesgos provienen de golpes producidos por objetos no estructurales o de accidentes provocados por los intentos de huida.
Y de acuerdo a la Dra. Petal, incluso en países menos desarrollados, la idea de salir corriendo de un edificio que tiembla sólo es buena en algunos casos extremos.
Según la científica, las estadísticas prueban que la mayor parte de las muertes durante los terremotos casi siempre resultan de golpes en la cabeza, el cuello o el pecho, por lo que estas áreas necesitan ser protegidas.
Mientras que muchas de las lesiones son causadas por caídas, lo que sugiere que no es conveniente estar, o ponerse de pie, durante un temblor.
Al mismo tiempo, al menos la mitad de todas las lesiones son producidas por objetos no estructurales.
Y en esas condiciones, afirma, la mejor estrategia sigue siendo tirarse al suelo, intentar cubrirse la cabeza y sostenerse de algo.
Y, podemos agregar nosotros, no creer en todo lo que circula por Internet. Por más bien intencionado que parezca.
1. Pensar y actuar
• Sentarse en familia a discutir los posibles escenarios
• Decidir sobre los lugares de reunión dentro y fuera del vecindario
• Designar a los responsables de recoger a los niños de la escuela en caso de emergencia y tener un plan para encontrarse
plan para reunirse con ellos
2. Protegerse físicamente
• Buscar como evaluar la solidez estructural de su hogar, trabajo o escuela
• Si no se trata de edificios seguros, hay que reacondicionar lo que sea posible. Si no se puede, hay que mudarse o derrumbar lo que haga falta.
• Sujetar los muebles más grandes y pesados
• Siempre tener extinguidores al alcance de la mano
3. Saber responder
• Siempre tener agua, alimentos y medicamentos para una semana
• Mantener un botiquín de primeros auxilios.
• Mantener una "maleta de emergencia" en el carro y cerca de la puerta
Y si pasa lo peor, y uno queda atrapado
• Proteger las vías respiratorias, respirando a través de la ropa
• Revisar si hay heridas y parar cualquier sangrado
• Buscar una luz
• Intentar informar de la propia ubicación golpeando constantemente un objeto sólido con una roca u otro objeto
• Ahorrar aliento y energía, sólo gritar cuando se sepa que los rescatistas se encuentran cerca
La Brújula TV
Desde mi ventana
Librexpresión
Fútbol en letras
Bitácora
Cultura Digital
Desde la Redacción
Vivencias

SE COMENTA
Escrito por 'Gaby Benavides' sobre 'Alcoholismo en femenino'
Escrito por 'Vanessa' sobre 'Nicaragua: país de donantes de sangre'
Escrito por 'richard granera' sobre 'Recetas para armar a un bloguero'
Escrito por 'Spy' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Jeff' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Marvin' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'oswaldo laj ' sobre 'Becas, becas y más becas'
Escrito por 'Gaby' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Oscar' sobre 'Entregan premios a la música nicaragüense'
Escrito por 'michelle' sobre 'Libros: La dramática vida de Rubén Darío '
Escrito por 'Alejandra' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'carlos' sobre 'Voces Unidas para hacerse oir'
Escrito por 'A. Baldizon' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Melissa' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'
Escrito por 'hyuberr corea' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'Rebeca' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'
Escrito por 'Carlos' sobre 'Una ciudad mestiza (Eine multikulturelle Stadt)'
Escrito por 'Yolanda Rossman' sobre 'Yolanda Rossman Tejada: "seducida por la palabra"'
Escrito por 'abdelkarim' sobre 'Ser musulmán en Nicaragua'
Escrito por 'lily' sobre 'Los blogs de Nicaragua'