Incluye: Como hacer "Música Libre" y el anuncio del Rockonola Mixtape Volume One, de nuestros amigos en Rockonola.com.
Bajar música “gratis” es tan fácil y común como conectarse a Internet. En realidad es difícil encontrarse a alguien que tenga conexión que no haya bajado música algunavez.
No todos lo hacen con fines de lucro o ven esta práctica como algo que debiera ser ilegal. Pero según estimaciones de la Policía Nacional en todo el país hay unas 100 mil personas que se dedican a reproducir, distribuir, vender o bajar música de Internet.

Ana Gutiérrez, estudiante universitaria, dice que no compra CD ni DVD piratas, pero confiesa que para bajar sus canciones utiliza Ares, un programa para descargar música gratis. Y Carlos Javier Mendoza, un estudiante de la Universidad Centroamericana (UCA), también acostumbra bajar música de la Red, porque “no hay una regulación estricta” y “todo el mundo lo hace”.
En cambio, Johana Baca Vaughn, estudiante de la Universidad Americana (UAM), no baja música de la Red, pero sí les pide a sus amigos que le quemen los discos. Alega que para ella eso no es piratería, porque ni ella ni sus amigos se están lucrando de la música. Mientras, Sergio Brown se justifica bajo el principio de que para él la música debería ser propiedad pública.
Parte del problema, explica Rodrigo Peñalba, de Rockonola.com, es que la mayor parte de las leyes y organizaciones que protegen los “derechos de autor” fueron creadas antes del uso masivo de Internet, donde subir y bajar música es tan fácil como “copy & paste” y cada archivo que entra a la Web automáticamente es una copia 100% idéntica al archivo original.
Por eso, aunque la Ley de Derechos de Autor de Nicaragua te puede meter preso de 2 a 3 años si se comprueba que compartís música que no es tuya, o si la revendés de cualquier forma, para Peñalba está claro que es imposible controlar quién copia un archivo de audio de computadora a computadora (y los vende discos están en todos los semáforos y mercados populares).
“Es obvio que la ley no es suficiente”, dice Peñalba, quien cree que ya es hora de que la industria musical se adapte a los nuevos tiempos. (Lee más de las ideas de Rodrigo sobre la piratería en la era digital, haciendo click aquí).
Esto parece ser cierto incluso en los países en los que la industria de la música está haciendo todo lo que puede para evitar este tipo de prácticas, impulsando (y ganando) juicios tanto en contra de los dueños del software empleado para “compartir” archivos, de los sitios que facilitan el intercambio de música y videos, e incluso de los individuos que bajan música ilegalmente.
El caso más reciente, la condena en contra de los fundadores de la web de intercambio de archivos The Pirate Bay, en Suecia, es un buen ejemplo. El fallo (que está bajo apelación) no sólo no ha conseguido cerrar el portal, sino que el número de visitantes no ha dejado de crecer.
Y varios proveedores de Internet se rehúsan a bloquear el acceso al mismo y más bien han dicho que ya no conservarán registros de las páginas visitadas a través de sus redes, para proteger a sus clientes de posibles demandas.
Más emblemático todavía es que a los tres días de conocerse la sentencia, el partido político Pirate Party —que aboga por la reforma de los derechos de autor— ganó más de 15,000 nuevos miembros, convirtiéndose en el cuarto partido político más grande de Suecia.
¿Es esta una ola que se puede revertir? Son muchos quienes piensan que no, pero además no creen que esto sea necesariamente malo para la industria de la música. De hecho, un estudio de una universidad noruega encontró que es diez veces más probable que la gente que baja música ilegalmente de Internet también sea la que pague por ella.
Lo que tiene que cambiar, sostiene, es la forma en la que los músicos comercializan su obra. El servicio de iTunes, que permite pagar por canciones en lugar de discos enteros es un primer ejemplo. Y también están las licencias de “música libre”, que protegen los derechos de autor, pero reconocen que hay tendencias que no se pueden revertir.
(Arturo Wallace y K.W. Stephenson colaboraron en esta nota)
Por Rockonola.com
Cuando se dice Música Libre no estamos hablando de música hecha para salir de la cárcel, sino de música libre de las restricciones impuestas por las actuales leyes de derechos de autor.
Si uno revisa un disco original (todavía venden de esos), en letra pequeña se indica que está “prohibida su reproducción total o parcial” y, en algunos casos, también la retransmisión o reproducción en espacios públicos.
Teóricamente, entonces, no se podría tocar ese disco en una fiesta, un bar, pasarlo en la radio, quemarle una copia a un amigo, ni mucho menos pasar el audio a MP3 para colgarlo en internet, subirlo al MP3 player, o nada parecido. El disco se vende como está y sólo se puede escuchar a través del mismo.
El objetivo de tales restricciones es proteger al autor del uso indiscriminado de sus canciones por otras personas y empresas con fines comerciales. Así, para poder tener derecho a usar un disco para ambientar un centro comercial, o transmitirlo por radio, habría que pagar una licencia a las disqueras, los artistas o las oficinas de derechos de autor.
Aunque en Nicaragua hay una ley de derechos de autor aprobada en 1999, en la práctica hay poco control sobre quién toca o no tu música (ahí dicen que anda Nicautor, pero creo que ni página electrónica tienen). Pero en otros países hay sociedades, como la SGAE en España, que llegan a cobrar “por derechos de autor” a cuanto bar, cantina o fiesta quinceañera encuentren.
Pre-Internet
Ahora, todas estas leyes y organizaciones fueron creadas antes del uso masivo de Internet, donde subir y bajar música es tan fácil como “copy & paste”, y cada archivo que entra a la Web automáticamente es una copia 100% idéntica al archivo original.
Por eso, aunque la ley de derechos de autor de Nicaragua te puede meter preso de 2 a 3 años si se comprueba que compartís música que no es tuya, o si la revendés de cualquier forma, está claro que es imposible controlar quién copia un archivo de audio de computadora a computadora y los vende-discos están en todos los semáforos y mercados populares.
Es obvio que la ley no es suficiente. Pero además a veces un artista o músico quiere que su música sea compartida sin perder sus derechos sobre sus obras. Para esto es que existe la Música Libre.
Mientras el Copyright normal te dice que tiene TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS, la música publicada como LIBRE o bajo la licencia CREATIVE COMMONS tiene ALGUNOS DERECHOS RESERVADOS.
Básicamente hay cuatro tipos de licencias libres, combinables de varios modos distintos. Estas son:

En todos los casos el crédito del autor original debe ir publicado, y se puede decidir si se permite reproducirla libremente con fines comerciales o no, y si se dan derechos de remezclar o no la música. Y también está la opción de publicar obras bajo licencia de Dominio Público. El derecho de autor jamás se pierde, pues está garantizado por la ley (artículo 4).
Entre la bandas nacionales que ya han publicado música así esta TMOLI (en el disco Por delante y por detrás) y Cecilia Ferrer, quien publicará su próximo disco bajo licencia de Música Libre. La Brújula también se publica bajo licencias libres (BY-NC-SA).
Los Derechos de Licencias Libres son promovidos por la Creative Commons, que ya tiene representación en Guatemala, y hay varios portales en Latinoamérica publicando bajo esas licencias. Aquí les dejamos un listado de estos sitios:
Jamendo
Pueblo Nuevo, Chile
Vida Perra, España,
Magnatune, USA
NoisNois Netlabel, Costa Rica
Y próximamente Rockonola.com de Nicaragua publicará también su primera compilación musical bajo licencia libre, el Rockonola Mixtape Volumen One.
Por Rockonola.com
Para los que no sepan, los mixtapes eran los discos o casettes de canciones recopiladas que todos soliamos hacer en su momento, antes de la invasión del mp3 y los reproductores portátiles.
Dentro del mundo del Hip Hop los mixtapes tomaron un lugar especial, pues eran la manera perfecta para publicar música de manera rápida, incluir temas raros, covers, versiones nuevas, o avances de futuros nuevos discos. Los mixtapes servían y sirven como una forma de sondear el mercado al publicar nueva música y ver como esta se mueve entre la gente, las discos, los bares, y finalmente las radios. Gente como Grandmaster Flash o Afrika Bambata hicieron uso de este recurso desde los mismos 70’s.

Hoy en día el formato preferido para distribuir mixtapes ya no es el casette sino el podcast, o archivo de audio distribuido en internet. El podcast no es únicamente un archivo mp3 colgado en internet, sino que es distribuido via RSS, por lo que puedes mover rápidamente tu música entre muchos sitios y lugares publicando desde un único lugar, pudiendo aparecer dentro de iTunes, directorios de podcasts, Miro TV, y otros recursos para distribución de audio y video online.
El equivalente más cercano dentro del mundo Rock es el del “Demo”, pero los mixtapes no son exclusivos (necesariamente) de una sola banda, y pueden llevar muchas más cosas que solo canciones, incluyendo voz hablada, samples, beats, mezclas, efectos especiales, y todo tipo de trucos sonoros.
Los mixtapes muchas veces existen en el limite de la legalidad. El disco The Grey Album de Danger Mouse, por ejemplo, mezcló canciones del White Album de The Beatles con canciones del Black Album de Jay-Z, pero jamás fue publicado formalmente por una disquera (EMI), lo que provoca las protestas del Great Tuesday.
Varios DJs han sido llevados a la cárcel en los Estados Unidos por “republicar ilegalmente” música, cuando a veces son los mismos músicos los que ponen su música online para distribuir para que los DJs hagan su magia sobre las mismas. Cosas de derechos “de autor” o de conflictos en el modelo de distribución comercial más bien.
Desde Rockonola.com convocamos a músicos, cantantes, djs, y artistas del sonido para que nos compartieran material para nuestro primerísimo mixtape. Algunas canciones ya son conocidas del escenario musical de Managua, otras son novedades, con músicos de Nicaragua, Costa Rica, Argentina, España y Ecuadro.
La mezcla final incluye piezas de grind metal, rock, electrónico lounge, hip hop, electrónico dance, piano instrumental, rock pop, banda sonora, y otros elementos auditivos agregados como aderezos de la mezcla. Todas las piezas fueron enviadas por los mismos músicos o estaban disponibles de manera libre. Las canciones, que no necesariamente en este orden, serán:
El disco se publicará online en rockonola.com/mixtapes el viernes 15 de Mayo. Primero estará disponible como mezcla mixtape en formato MP3 y OGG para descarga, y daremos en descarga los temas incluidos de manera independiente en los siguientes días.
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