Algunos pequeños cambios en la decoración de tu casa pueden hacerla sentir como un lugar completamente diferente, y con un poco de imaginación la podés convertir en un local más que apropiado para la diversión. Aquí algunas sugerencias:
Convocá a una sesión de "Screen o the green": Sacá la televisión al patio para convertirlo en una especie de cine al aire libre durante las noches, cuando está más fresco. O conseguirte prestado un proyector para seguir las recomendaciones de La Brújula TV en pantalla gigante, o ver como se debe todos esos videos que por falta de tiempo no habías podido disfrutar.
Fijá tandas y prepará bebidas y bocadillos especiales - a lo mejor vinculados con la película de turno - para que, todas las noches, el sencillo acto de ver televisión se convierta en una ocasión especial.
Aprovechá para darle la vuelta al mundo en ochenta platos: La misma idea del bar también puede aplicar a la cocina: involucrá a amigos y familia en la preparación de almuerzos y cenas memorables, que rompan con la rutina y todos - incluso los cocineros - puedan disfrutar. Atrevete a explorar otras tradiciones culinarias, sabores y combinaciones. Y si no sabés cocinar, esta es tu oportunidad. Después de todo, es una habilidad útil y necesaria.
Una buena idea puede ser organizar las comidas en torno a ingredientes (¡como en "Iron Chef"!) o por países o regiones. Y completar todo con la música y bebidas apropiadas. Aquí vamos a ir proponiendo recetas para ver si te animás. Contanos como te fue - o invitanos a cenar.
Montá tu propio bar: Crea las condiciones para beber con estilo, montando tu propio barcito. Pero pensá en él como un espacio para relajarte, conversar y ampliar tu cultura, más que como en un simple lugar para "ponertelas". Cada trago tiene muchos cuentos que contar y muchos ocupan lugares destacados en el cine, la literatura, la historia, etc., así que ¿por qué no apostar por la calidad encima de la cantidad?

Acondicioná un lugar acogedor y equipalo con todo lo que podás necesitar, incluyendo música y cositas "para picar". Aprendete la receta de varios cocteles y sorprendé a tus amigos y parientes con nuevos sabores e historias, haciendo que el licor se convierta en una excusa para pasar un buen rato y no en un fin en sí mismo. El secreto es ir despacio, como en un viaje de descubrimiento: prepará los tragos individualmente y mezclalos con abundante conversación.
Aquí la receta para algunos cocteles sencillos, que requieren ingredientes fáciles de conseguir y buenos para combatir el calor:
- Daiquirí: Toma su nombre de una playa cercana a la ciudad de Santiago de Cuba. Como en muchos casos, la mezcla fue hija de la necesidad: un ingeniero minero de origen estadounidense, Jenning Cox, temía servirle a unos invitados extranjeros ron local a secas, así que para suavizarlo lo mezcló con azúcar, limón y hielo. El trago luego se popularizó en las manos de Constantino Ribalaigua Vert, cantinero del famoso bar "El Floridita", en La Habana vieja. Este fue uno de los tragos favoritos del escritor Ernest Hemingway, durante los 20 años que vivió en esa ciudad.
¿Cómo se hace? Mezclá 4.5 cl de ron blanco con el jugo de medio limón y azúcar al gusto en una coctelera con hielo, para después servir en una copa de coctel fría. También se puede combinar con hielo picado para un "Daiquiría Frozan" o licuar con trozos de fruta congelada (bananos o fresas) para un "Daiquirí de frutas". La receta del "Floridita" lleva cinco gotas de Marraschino.
- Mojito: Otro trago Cubano, emblemático del bar "La Bodeguita del Medio", ubicado cerca de la catedral de La Habana. También un favorito de Hemingway, quien aseguraba: "Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en el Floridita". Es sencillo y refrescante y no necesariamente tenés que ir a La Habana Vieja para degustarlo, ya que su preparación no requiere de mucha ciencia.
¿Cómo se hace? Poné cuatro ramitas de hierbabuena, una cucharada de azúcar negra (también se puede usar azúcar blanca) y el jugo de medio limón en el fondo de un vaso y machacá hasta que el azúcar se disuelva (pero sin romper la hierbabuena). Llená 3/4 partes del vaso con hielo picado y luego con ron blanco y soda a partes iguales. Agitá con una pajilla.
- Salty Dog: La ciencia del "Perro Salado" radica en la combinación de alcohol y jugo de grapefruit (toronja). La grapefruit puede bajar la presión de las personas, pero el alcohol la sube. Esto hace que la embriaguez tarde en llegar y el coctail resulta ser bastante gustoso y refrescante. El trago original se hace con vodka o gin, pero en caso de emergencia se puede emplear ron blanco.
¿Cómo se hace? Mojá el borde de un vaso con un limón y bordealo con sal. Combiná dos medidas de vodka con cuatro de jugo de grapefuit (toronja) y complementalo con unas gotitas de limón y hielo al gusto.
- Bloody Mary: Cura básica para la goma, según algunos. Este trago fue creado por el fancés Fernand Petiot en 1920 en el Harry's Bar de París. El original se hace con vodka. Si le echás ron, entonces estás preparando un "Bloody Pirate".
¿Cómo se hace? Echá una medida (o una medida y media de vodka) en un vaso con hielo y luego rellenalo con jugo de tomate. Luego echale una pizca de sal de apio, otra de pimienta negra, un poquito de Tabasco, salsa inglesa al gusto y un poquito de limón (las medidas exactas dependen del gusto de cada quien). Decoralo con una ramita de apio.
- Michelada: Para los amantes de la cerveza. Se dice que se originó en el Club Deportivo de San Luis Potosí (México), por inspiración de uno de sus socios (Michel Ésper) quien acostumbraba beber su cerveza acompañada de limón y sal. Otros sugiren que el nombre significa nada más ''mi chela (cerveza) helada''.
¿Cómo se hace? Hay uchas combinaciones posibles, pero para una de las más tradicionales poné sal en el borde de un vaso con hielo y luego agregale el jugo de un limón, unas gotas de jugo sazonador Maggi, salsa de soya o salsa inglesa, y unas gotas chile tabasco. Mezclalo todo y luego completá con cerveza lager.
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